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lunes, 25 de febrero de 2019

RAFAEL ALBERTI


1.- VIDA Y POÉTICA

            Nació en El Puerto de Santa María  (Cádiz), en 1902. A los quince años se traslada a Madrid con su familia. Deja el Bachillerato para estudiar pintura, pero pronto surge su vocación poética (aunque seguirá pintando toda su vida). En 1927, una honda crisis le hace perder la fe. En 1931 se afilia al Partido Comunista. Tras la guerra, vive exiliado en Argentina e Italia. Regresará a España tras la muerte de Franco.

            Dos cosas asombran en la obra de Alberti: su variedad y su virtuosismo. Cultiva los más diversos temas, tonos y estilos: la poesía pura, el humor, la angustia, la pasión política… Y todo con igual maestría.

2.- LO POPULAR Y LO CULTO EN LOS PRIMEROS LIBROS

            Su primera obra, Marinero en tierra, aparece en 1925 y cosecha ya el Premio Nacional de Literatura junto con Gerardo Diego por sus Versos humanos. Su tema central es la nostalgia de su tierra natal. Los poemas rezuman luz, blancura, colorido. Y dominan los elementos propios de la poesía popular: asonancia, versos cortos, repeticiones, anáforas, paralelismos…

            Cal y canto supone un cambio hacia lo culto y lo vanguardista. Por una parte el fervor por Góngora se trasluce en sonetos, etc. Por otra, hay poemas audaces, de un vanguardismo lúdico. Y siempre la misma riqueza de inspiración y el mismo virtuosismo.

3.- SOBRE LOS ÁNGELES

            La mencionada crisis de 1927 le inspira su obra maestra y uno de los libros claves de su generación: Sobre los ángeles.  Lo primero que se aprecia es una ruptura con el lenguaje poético anterior. Ahora la técnica empleada es de tipo surrealista: imágenes libres, predomino del versículo, etc.

            El poeta se ve expulsado de un paraíso, errando por un mundo caótico y sin sentido, con el alma vacía… A su alrededor, esos “ángeles”, seres extraños que simbolizan, entre otras cosas, el dolor, la tristeza, la desesperanza, la muerte…

4.- POESÍA POSTERIOR

            Desde 1931 destacaremos en su poesía dos líneas: la poesía política y la nostalgia del desterrado.

            Durante la República y la guerra civil, Alberti pone su poesía al servicio de la lucha política. Destacamos El poeta en la calle.

            En su largo exilio, su inspiración vuelve a ser variada y reaparecen las formas tradicionales y clásicas. La nostalgia aparece, por ejemplo, en Retornos de lo vivo lejano o Baladas y canciones del Paraná. Su vieja pasión artística le inspira el libro A la pintura.

5.- OTROS GÉNEROS

            Cultivó también el teatro: El adefesio (vecina del esperpento), El hombre deshabitado (de tipo surrealista) y Noche de guerra en el Museo del Prado (1956) (de carácter político).

            Y entre diversos escritos en prosa, es imprescindible mencionar su libro de memorias La arboleda perdida, de valor inestimable tanto por su contenido como por su espléndido estilo.

viernes, 11 de enero de 2019

RAFAEL ALBERTI. POEMAS


A galopar


Las tierras, las tierras, las tierras de España
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
­Galopa caballo cuatralbo,
jinete del pueblo
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar
hasta enterrarlos en el mar!.

A corazón suenan, resuenan, resuenan,
las tierras de España en las herraduras.
Galopa jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma
¡A galopar...!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa caballo cuatralbo,
jinete del pueblo
que la tierra es tuya
¡A galopar...!

                          (Capital de la gloria)

 

Nocturno


Cuanto tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza.

Las palabras entonces no sirven: son palabras.

Manifiestos, escritos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas.
­Qué dolor de papeles que ha de barrer el viento!
­Qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible y calla.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.


                                               (De un momento a otro)