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jueves, 3 de enero de 2019

GENERACIÓN DEL 27 POR AUTORES (2º BACH)


1.- CARACTERÍSTICAS GENERALES
·         Grupo de amigos que toman como referencia la poesía de Góngora y conmemoran el III centenario de su muerte (Ateneo de Sevilla). También les influye (a la mayoría) Juan Ramón Jiménez.
·         Renovación de la poesía: fusión de las aportaciones de las vanguardias con la tradición poética española, tanto de la poesía clásica como de la poesía popular. Así destacamos:
o   El empleo de la metáfora (influencia de Góngora) y de imágenes sorprendentes y libérrimas (Surrealismo).
o   El uso de una métrica variada: formas clásicas (sonetos, décimas…), popular (asonancia, romances…) y verso libre o versículos.
·         Preocupación por los aspectos formales de la poesía (muchos fueron profesores de Literatura)
·         Evolución general en tres etapas: renovación (poesía pura y/o popular), influencia de las vanguardias (sobre todo del Surrealismo), rehumanización (Guerra Civil y exilio).
·         Pero cada uno tiene su camino particular y es muy rica la variedad de tendencias.
2.- PEDRO SALINAS
·         1ª etapa: Poesía pura: Presagios (1923) y Seguro azar (1929) y vanguardista (Futurismo): Fábula y signo (1931) con poemas a una máquina de escribir, a un automóvil...
·   2ª etapa: Poesía amorosa: La voz a ti debida (1934) y Razón de amor (1936). El amor es enriquecimiento del propio ser y de la persona amada.
·         3ª etapa: Poesía comprometida con la realidad: El contemplado (1946).
3.- JORGE GUILLÉN: Toda su poesía se engloba bajo un título: Aire nuestro.
·         1 libro: Cántico: Canta lo positivo de la existencia (en sucesivas ediciones, de 75 poemas en 1928 a más de 300 en 1950).
·         2 libro: Clamor: En el mundo hay realidades negativas. (1950)
·         3 libro: Homenaje: A figuras de la historia, las artes y las letras. (1967)
4.- GERARDO DIEGO: Dos líneas: vanguardista y tradicional, pero tratadas a la vez.
·         Poesía vanguardista (creacionista): Imagen (1922) y Manual de espumas (1924).
·         Poesía tradicional y clasicista: Versos humanos (1925); Soria (1923); Versos divinos (1938-1971) y Alondra de verdad (1936). Destacan poemas religiosos (“El ciprés de Silos”), romances a ríos (“Romance del Duero”), sonetos espléndidos, cancioncillas de tipo popular…)
5.- DÁMASO ALONSO: El que menos escribió en la época anterior a la guerra.
·         1ª etapa: Poesía pura: Poemas puros, poemillas de la ciudad (1921).
·     2ª etapa: Poesía existencial o desarraigada. Hijos de la ira (1944). Presenta la desolación ante los problemas del hombre. Dentro de este libro hay poemas religiosos y este tema lo trata también en Oscura noticia (1944); Hombre y Dios (1955) y Duda y amor sobre el Ser Supremo (1985).

6.- FEDERICO GARCÍA LORCA: El más conocido de la Generación. Fue también dramaturgo.
·1ª etapa: Poesía neopopular: Canciones (1927); Romancero gitano (1928) y Poema del cante jondo (1931). Lo andaluz, y sobre todo lo gitano, es símbolo de la frustración humana. La máxima frustración es la muerte, que aparece de simbólicamente en la luna, en los metales, el verde…
·2ª etapa: Poesía surrealista: Poeta en Nueva york (1931). El dolor personal se abre al universal.
·3ª etapa: Poesía elegíaca: Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935). Mezcla de las dos anteriores.
                        Poesía amorosa: Sonetos del amor oscuro (1936). Expresa el dolor y el gozo del amor.

7.- RAFAEL ALBERTI 
·1ª etapa: Poesía neopopular: Marinero en tierra (1925). Lleno de luz y color, rezuma nostalgia.
·2ª etapa: Poesía surrealista: Sobre los ángeles (1929). Simbolizan el dolor y el sufrimiento del ser humano que vaga en un mundo sin sentido.
·3ª etapa: Poesía política: El poeta en la calle (1936) y Entre el clavel y la espada (1946).
·4ª etapa: Poesía del exilio: Retorno de lo vivo lejano (1952) y Baladas y canciones del Paraná (1954).  Curiosidad: Tema pictórico: A la pintura (1952).

8.- VICENTE ALEIXANDRE  
· 1ª etapa: Poesía surrealista: Espadas como labios (1932); La destrucción o el amor (1935) y Sombra del paraíso (1944). Con hondo pesimismo contempla el amor como liberación.
·           2ª etapa: Poesía solidaria o comprometida con los otros: Historia del corazón (1954).
·           3ª etapa: Poesía existencial con toques surrealistas: Poemas de la consumación (1968).

9.- LUIS CERNUDA: El título común de su obra, La realidad y el deseo, resume el conflicto de su vida, su inadaptación.
·        1ª etapa: Poesía surrealista que refleja su malestar: Un río, un amor (1929) y Los placeres prohibidos (1931).
·           2ª etapa: Poesía intimista, más depurada, de sinceridad desgarrada: Donde habite el olvido (1935).
·      3ª etapa: Poesía del exilio, con influencia inglesa: Las nubes (1943) y Desolación de la quimera (1962).
10.- MIGUEL HERNÁNDEZ: Genial epígono, pertenece realmente a la llamada Generación del 36.
Alterna un estilo cuidado y depurado con la fuerza y el desgarro de un poeta autodidacta.
· 1ª Etapa: Vanguardista y gongorina: Perito en lunas (1934), con audaces y barrocas metáforas.
·2ª Etapa: Poesía humanizada, clasicista y amorosa: El rayo que no cesa (1936). Sonetos espléndidos donde sus ansias vitales chocan contra las normas sociales, de ahí surge la pena, el “rayo” que se clava en su corazón. (“Como el toro he nacido para el luto”). Cierra el libro la inigualable "Elegía a Ramón Sijé".
·3ª Etapa: Poesía de combate: Viento del pueblo (1937), en plena guerra, con temas sociales (“Aceituneros” y “El niño yuntero”) y El hombre acecha (1939), donde se plasma el dolor de la tragedia de la guerra.
·4ª Etapa: Poesía intimista: Cancionero y romancero de ausencias (1942). Con influencia popular, nos habla de su situación en la cárcel y de su amor a su mujer e hijo (“Nanas de la cebolla”).

jueves, 27 de diciembre de 2018

GENERACIÓN DEL 27 POR ETAPAS (2º BACH)


CARACTERÍSTICAS GENERALES
·         Grupo de amigos que toman como referencia la poesía de Góngora y conmemoran el III centenario de su muerte (Ateneo de Sevilla).
·         Renovación de la poesía: fusión de las aportaciones de las vanguardias con la tradición poética española, tanto de la poesía clásica como de la poesía popular.
o   Empleo de la metáfora (influencia de Góngora) y de imágenes sorprendentes y libérrimas (Surrealismo).
o   Uso de una métrica variada: formas clásicas (sonetos, décimas…), popular (asonancia, romances…) y verso libre o versículos.
·         Preocupación por los aspectos formales de la poesía (muchos fueron profesores de Literatura).
·         Evolución general en tres etapas, pero cada uno tiene su camino particular y es muy rica la variedad de tendencias.

A) PRIMERA ETAPA. TENDENCIAS
1.- POESÍA VANGUARDISTA.
La influencia de las vanguardias se constata en todos los poetas del 27. La huella del Futurismo se observa en numerosos poemas de Fábula y signo (1931) de Pedro Salinas y son considerados ultraístas y creacionistas los libros de Gerardo Diego titulados Imagen (1922) y Manual de espumas (1924).
2.- POESÍA PURA
Casi todos se ven influidos (en la etapa inicial de su poesía) por el magisterio de Juan Ramón Jiménez. Sobre todo se manifiesta en los primeros libros de Pedro Salinas (Presagios, 1923 y Seguro azar, 1929), Dámaso Alonso (Poemas puros, poemillas de la ciudad, 1921) y, especialmente, en Jorge Guillén (Cántico, 1928).
3.-NEOPOPULARISMO
La poesía tradicional y el folclore sirvieron de fuentes de inspiración para Rafael Alberti (Marinero en tierra, 1925), Federico García Lorca (Canciones, 1927; Romancero gitano, 1928 y Poema del cante jondo, 1931) y Gerardo Diego, que une al tradicionalismo, la influencia  del clasicismo (Versos humanos, 1925; Soria, 1923; Alondra de verdad, 1936).

B) SEGUNDA ETAPA: REHUMANIZACIÓN EN DISTINTAS TENDENCIAS
1.- SURREALISTA
            Pero sobre todo es el Surrealismo la vanguardia más fecunda: en Rafael Alberti (Sobre los ángeles, 1929), Luis Cernuda (Un río, un amor, 1929 y Los placeres prohibidos, 1931), García Lorca (Poeta en Nueva york, 1931) y Vicente Aleixandre (Espadas como labios, 1932; La destrucción o el amor, 1935).
2.- NEORROMANTICISMO
Pedro Salinas. Poesía amorosa (La voz a ti debida, 1934 y Razón de amor, 1936).
Luis Cernuda. Poesía intimista (Donde habite el olvido, 1935)
F. García Lorca. Poesía elegiaca (Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, 1935). Poesía amorosa (Sonetos del amor oscuro, 1936).
3.- POESÍA SOCIAL Y POLÍTICA
Rafael Alberti. Poesía política (El poeta en la calle, 1936 y Entre el clavel y la espada, 1946*). *Escrito en esta etapa y publicado después.

C) TERCERA ETAPA (TRAS 1939). TENDENCIAS
 1.- POESÍA CLASICISTA-ARRAIGADA
Gerardo Diego. Canciones a Violante. (1959)  Versos divinos (1938-1971)
 2.- POESÍA DESARRAIGADA
Dámaso Alonso. Poesía existencial o desarraigada. (Hijos de la ira, 1944).              
Poesía religiosa (Oscura noticia, 1944; Hombre y Dios, 1955 y Duda y amor sobre el Ser Supremo, 1985).
Vicente Aleixandre. Continúa la influencia surrealista Sombra del paraíso (1944).
                Poesía solidaria o comprometida con los otros Historia del corazón (1954).
                Poesía existencial con toques surrealistas Poemas de la consumación (1968).
                Diálogos del conocimiento (1974).
3.- POESÍA EN EL EXILIO
Pedro Salinas. Poesía comprometida con la realidad (El contemplado, 1946).
Rafael Alberti  Poesía del exilio (Retorno de lo vivo lejano, 1952 y Baladas y canciones del Paraná, 1954).
                          Poesía a la pintura (A la pintura, 1952).
Luis Cernuda Poesía del exilio, influencia inglesa (Las nubes, 1943 y Desolación de la quimera, 1962).
Jorge Guillén Poesía dedicada a figuras de la historia, el arte y las letras (Homenaje)

MIGUEL HERNÁNDEZ (EPÍGONO)
Alterna un estilo cuidado y depurado con la fuerza y el desgarro.
·         1ª Etapa: Vanguardista y gongorina: Perito en lunas, 1934.
·         2ª Etapa: Poesía humanizada, clasicista y amorosa: El rayo que no cesa, 1936.
·         3ª Etapa: Poesía de combate: Viento del pueblo, 1937 y El hombre acecha, 1937.
·         4ª Etapa: Poesía intimista: Cancionero y romancero de ausencias, 1942.



NOVECENTISMO Y VANGUARDIAS (2º BACH)


Contexto histórico e intelectual
Estos movimientos se sitúan dentro del deseo de ruptura con la estética anterior (decimonónica, modernista o noventayochista), la I Guerra Mundial (1914-1918), el surgimiento de movimientos autoritarios, la revolución bolchevique de Rusia (1917), etc. En España coinciden con el reinado de Alfonso XIII, la intensificación de la lucha de clases (huelga general de 1917), la derrota de Annual (1921) y la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).
Tras la Gran Guerra y después de haber conocido el dolor y la inestabilidad de lo humano, se reniega del pesimismo finisecular y se entiende el arte y la literatura como juego distante y formal. Lo emotivo da paso a un intelectualismo.

NOVECENTISMO
Definición
Es un movimiento renovador que persigue una estética intelectual y racional alejada del sentimentalismo romántico, del realismo imitador, de la exuberancia modernista y de la subjetivad irracional del 98. Su nombre viene del término “novecientos” que alude a la nueva centuria.

Características
El Novecentismo agrupó a un conjunto de escritores nacidos alrededor de 1880. También se les denominó Generación del 14 por la gran repercusión que tuvo en ellos la I Guerra Mundial. Sus características son: cosmopolitismo, formación intelectual muy exigente, racionalismo (análisis frío y objetivo), antirromanticismo (se rechaza lo sentimental y lo pasional) y defensa del “arte puro” (arte por el arte). Transmiten sus ideas mediante revistas (Revista de Occidente). Es un estilo racional (menos emocional) y frío puesto que el autor se distancia de su obra.

Géneros y autores
En el ensayo destaca José Ortega y Gasset que fue el principal referente del Novecentismo (también se llamó Generación de Ortega). En su pensamiento filosófico conjuga racionalismo y vitalismo (la razón vital) y aparece una preocupación por el tema de España en España invertebrada (cada región y clase social busca su propio beneficio) y La rebelión de las masas (la mayoría, la masa, debe saber ceder el gobierno a una minoría egregia), y reflexiones sobre la estética (arte puro) en La deshumanización del arte (1925). Otros ensayistas fueron Eugenio D’Ors, Américo Castro, Sánchez Albornoz, Menéndez Pidal, Gregorio Marañón o Manuel Azaña (La velada en Benicarló y El jardín de los frailes –novela-).

Entre las características de la novela sorprende: su cercanía al ensayo (de ahí la importancia de la reflexión sobre la acción); el perspectivismo frente al narrador omnisciente realista, la renovación mediante el humor, la deshumanización y el lirismo.
Entre los autores señalamos a Pérez de Ayala por su novela intelectual y crítica (Belarmino y Apolonio y Tigre Juan), y Gabriel Miró por su novela lírica -continuadora del Modernismo- de escasa acción y con un léxico rico y de gran plasticidad (Nuestro padre San Daniel y El obispo leproso).

Juan Ramón Jiménez es el gran poeta de esta generación. Su poesía es una búsqueda de la belleza, de lo absoluto, de la perfección. Esto le lleva a reelaborar su obra constantemente y a recogerla en sucesivas “antolojías”. Los temas que aborda son: el amor, la belleza, la naturaleza, Dios y el ansia de eternidad.
Dividimos su obra en distintas etapas y en ellas destacamos sus obras más representativas:
-  Primera etapa (hasta 1915): modernista con Arias tristes (1903), La soledad sonora (1911), Platero y yo (1914), etc.
- Segunda etapa (1916-1936): intelectual con innovaciones vanguardistas y desaparición de la anécdota que conduce a una poesía esencial o poesía pura. Comienza con Diario de un poeta recién casado (1916) y Eternidades (1918), etc.
- Tercera etapa (desde 1936 hasta su muerte): suficiente, verdadera o espiritual. Son obras herméticas, difíciles, con una visión panteísta de la realidad y cierta proximidad al misticismo. Entre ellas sobresalen En el otro costado, Animal de fondo y Dios deseado y deseante.
Otro poeta de la generación, aunque con un estilo particularísimo fue León Felipe. Desarrolla sus temas: la justicia, la vida como camino, el exilio, la presencia y ausencia de Dios..., en libros fundamentales como Versos y oraciones del caminante y Ganarás la luz (entre otros).

VANGUARDIAS
Definición.
Entendemos como tales al conjunto de movimientos (ismos) que se desarrollan en el periodo de entreguerras y que pretenden romper con la concepción tradicional del arte y la literatura.

Características. Entre sus características destaca su convencimiento de que el arte no debe estar al servicio de la realidad y lo humano, sino que responde a una experiencia irracional; buscan sorprender; experimentan con nuevas formas y se presentan con manifiestos que a veces constituyen lo más interesante del propio movimiento.

Las vanguardias en Europa:
1.     Futurismo (1909). Creado por Marinetti, centran su interés en el progreso y el mundo moderno: la ciudad, el deporte, el automóvil, etc. Sorprenden por la libertad sintáctica y ausencia de puntuación.
2.   Cubismo (1907). Surge como corriente pictórica (Picasso). Descompone la realidad para luego componerla mediante el collage (mezcla conceptos, palabras, etc.). Lo más significativo fue el caligrama de Guillaume Apollinaire (“poemas pictóricos”).
      Expresionismo: (1910) De origen alemán, expresa su visión atormentada y exagerada de la realidad a través de la distorsión y de la experimentación en las formas. Muy fecundo en el cine, influye en los esperpentos de Valle-Inclán.
3     Dadaísmo (1916). Con el impulso de Tristan Tzara, se rebela contra las normas y los convencionalismos sociales, morales y estéticos. Rompe con la coherencia y la lógica para que aflore lo más íntimo del ser humano. Abre paso al Surrealismo.
4.     Surrealismo (1924). André Breton aplica al dadaísmo las ideas del subconsciente de Freud: con la liberación del subconsciente (impulsos vitales reprimidos por los convencionalismos) pretende la liberación total del espíritu. Se vale de la escritura automática, del collage, de imágenes visionarias, etc. El surrealismo influye en la Generación del 27.

Las vanguardias en España:
1.      Ramón Gómez de la Serna introduce las vanguardias en nuestro país. Su creación personal fueron las greguerías (metáfora humorística). También escribe novelas vanguardistas como El torero Caracho.
2.      Ultraísmo (1918). Vanguardia ecléctica que surge en España después de que Vicente Huidobro trajera los principales ismos europeos. Encabezada por Guillermo de la Torre pretende ir más allá (ultra) de la literatura vigente y del lenguaje poético (imágenes sorprendentes, yuxtapuestas, supresión de los nexos y de los signos de puntuación, etc.).
3.      Creacionismo (1919). Es una vanguardia más definida que recoge los elementos de la vida y los transforma para crear una realidad nueva (yuxtaposición de imágenes y metáforas inesperadas). El chileno Vicente Huidobro es su principal exponente y en España destacan Juan Larrea y Gerardo Diego. Su lema: crear lo que no existe.


MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98 (2º BACH)

La literatura de principios del siglo XX surge como reacción contra el positivismo del siglo XIX, el espíritu materialista y utilitarista de los burgueses, y los movimientos estéticos que los expresaban (Realismo y Naturalismo). Por ello, la mayoría de los críticos no considera antitéticos a modernistas y noventayochistas, sino como tendencias de un mismo movimiento renovador que también se ha denominado Generación fin de siglo.

El Modernismo.
Es una corriente de renovación estética que surge en Hispanoamérica a finales del siglo XIX, cuyo máximo representante es el nicaragüense Rubén Darío, y que sintetiza distintas influencias, tanto de la literatura española (desde los medievales -Berceo y el Arcipreste de Hita- al posromántico Bécquer), como de la literatura extranjera (Poe, Oscar Wilde, etc.), y en especial de dos corrientes poéticas francesas: el Parnasianismo y el Simbolismo. Del primero, en el que destacó Gautier, recoge la concepción del arte por el arte así como el culto a la belleza, a lo sensorial y a la perfección formal recurriendo a motivos mitológicos y clásicos. Del Simbolismo, representado por Baudelaire, Verlaine o Mallarmé, adopta la idea de que bajo las apariencias del mundo subyace una realidad oculta a la que no es posible acceder a través de los sentidos (la de los sueños, sentimientos, etc.) por lo que solo puede sugerirse mediante símbolos (imágenes físicas que sugieren o evocan sentimientos, obsesiones, etc.)
Los temas presentes en el Modernismo son la angustia existencial (“el mal del siglo”), el gusto por lo decadente y por lo castizo, el intimismo y la introspección, y la evasión a ambientes exóticos, lejanos y cosmopolitas.
En cuanto al lenguaje, huyen del prosaísmo de la lírica decimonónica mediante un léxico colorista, sonoro y evocador en el que abundan símbolos, imágenes y sinestesias. El género más cultivado por los modernistas fue la lírica donde el ansia de renovación y el deseo de musicalidad de estos poetas les llevó a utilizar una gran variedad métrica en la que no faltaron los versos propios de la métrica castellana (octosílabo), de la métrica francesa (dodecasílabo) y de la métrica clásica basados en los pies acentuales. De las estrofas destacan los sonetos en alejandrinos.
Rubén Darío fue el mejor exponente del Modernismo y su obra atravesó dos periodos: uno de gran plasticidad y sonoridad con Azul (1888) y Prosas profanas (19896), donde culmina el Modernismo exuberante, y un segundo periodo más intimista y reflexivo presente en Cantos de vida y esperanza (1905).
En España, los autores modernistas más destacados fueron Villaespesa, Marquina, Manuel Machado (Alma), y parte de la trayectoria de Antonio Machado, Valle-Inclán, y Juan Ramón Jiménez (Arias tristes, Elejías, Platero y yo…).

La Generación del 98.
El núcleo de esta generación fue el grupo de Los Tres (Azorín, Baroja y Maeztu), a los que se unen Unamuno y parte de la obra literaria de Valle-Inclán y Antonio Machado. Con los antecedentes del Regeneracionismo y tras el desastre de 1898 y la pérdida de las últimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas), adoptaron una actitud crítica ante la situación de crisis generalizada y proclamaron la necesidad de una literatura que denunciara el mal de España y propusiera soluciones.
Los noventayochistas trataron en sus obras del tema de España (regeneracionismo social, económico y político), de temas históricos y nacionales (búsqueda de sus raíces y descripción de las tierras de España, especialmente de Castilla) y en ellas manifestaron sus preocupaciones sociales y filosóficas.
En relación al estilo, y frente a la exuberancia modernista, se caracterizaron por un estilo natural y sencillo en el que primaron el contenido sobre la forma: lenguaje preciso y sobrio que exprese ideas.
Cultivaron todos los géneros, aunque prefirieron los subgéneros del ensayo y la novela. Los principales autores de este movimiento fueron:
Antonio Machado. Presenta una primera etapa modernista influida por el Simbolismo que queda reflejada en Soledades (1903) y que más tarde amplía en Soledades, galerías y otros poemas (1907) donde a través de temas como el paso del tiempo, la infancia, la muerte y Dios recorre “las galerías del alma” (se refugia en su yo interior). En Campos de Castilla (1912), segunda etapa, Machado se abre al mundo y se identifica con la gente y el paisaje castellanos (preocupación social y filosófica característica del 98). En la tercera etapa se intensifica la reflexión y las inquietudes filosóficas en Nuevas canciones (1924) y en Juan de Mairena.
Miguel de Unamuno. Fue filósofo y literato. Su obra refleja su pensamiento existencial contradictorio mediante antítesis, paradojas con una lengua precisa y ágil. Sus ensayos más destacados son Del sentimiento trágico de la vida (de carácter existencial) y En torno al casticismo (sobre el tema de España). En cuanto a sus novelas, Unamuno crea el concepto de intrahistoria con el que hacer referencia a la vida silenciosa de los millones de hombres que pueblan la tierra, y se inventa el término de nivola para referirse a sus novelas de carácter “poco novelesco” debido a la ausencia de acción que hay en estas y al interés del autor por reflejar en ellas los conflictos interiores de los personajes mediante el diálogo (de este tipo son sus novelas Niebla, La tía Tula, Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir, etc.). Cultivó también una interesante lírica: Poesías, El Cristo de Velázquez…
José Martínez Ruiz, “Azorín”. Sus novelas y ensayos están teñidos de una gran melancolía por el paso del tiempo y en ambos el estilo es conciso e impresionista. Sus primeras novelas fueron de escasa narración y muy autobiográficas: La voluntad (1902) y Antonio Azorín (1903). Después recreó mitos literarios como en Don Juan (1922).
Pío Baroja. Sus novelas poseen una estructura abierta puesto que presentan una sucesión de escenas sueltas relacionadas por un personaje protagonista que se mueve por espacios muy diversos descritos unas veces de una manera impresionista y otras sórdida y naturalista (La Busca, 1904). Sus personajes pueden ser tanto hombres de acción, como Zalacaín el aventurero (influencia nietzscheana), como hombres abúlicos y pesimistas que se preguntan por el sentido de la existencia como lo hace Andrés Hurtado en El árbol de la ciencia (1911). Esta producción novelística se agrupó en trilogías (La lucha por la vida, Tierra vasca, La raza, etc.) y sus últimas novelas fueron históricas y de aventuras como Memorias de un hombre de acción.
Valle-Inclán. Su obra evoluciona de la prosa de ambientación modernista y decadente de las Sonatas (1902-1905), protagonizadas por su alter ego, el marqués de Bradomín, al esperpento, una estética deformante y caricaturesca con la que reflejó la realidad sociopolítica española mediante personajes deshumanizados convertidos en fantoches. Esta técnica aparece en Luces de bohemia, Tirano banderas y en la trilogía Martes de carnaval.